domingo, 27 de julio de 2008

INAUGURACION DEL CAMPILLO


El Jueves 24, inauguró Abel el nuevo Campillo, que la verdad es un verdadero lujo tener en Sosas un restaurante como éste. Aqui os dejo unas fotita para que veais lo bien que lo pasamos.
Y sobre todo desearle mucha suerte en su nueva andanza.
Por cierto, no teneis duda de quien es Abel....

domingo, 13 de julio de 2008

"MENUDO PANORAMA"

La ocupación del turismo rural en la provincia desciende un 50% este año
Los propietarios de casas rurales piden «ayudas institucionales y crear una imagen de marca»
Los hosteleros aseguran que se ha pasado de un 70 hasta un 30% respecto al 2007.
Con más de la mitad de periodo estival por delante, León parece estar sufriendo, como el resto de provincias, las consecuencias de la crisis económica. El turismo rural, fuente de muchos ingresos para la provincia, está siendo uno de los principales perjudicados, según se desprende de las cifras de pernoctación aportadas por diferentes hosteleros de toda la provincia existente. «Se podría hablar de un descenso de entre un 40 y un 50 por ciento con respecto al 2007», asegura José David Rodrigo, dueño de la casa rural El Serenal, enclavado en los Picos de Europa. La reducción está consensuada por muchos expertos de la provincia, quienes no dudan en corrobar este descenso. «Quizás podría ser hasta más», comenta otro hostelero de la zona de Picos quien afirma que «la ocupación podría haber descendido de un 70 a un 30 por ciento». En las tierras noroccidentales, la situación no difiere de la del resto y los hosteleros calibran, a falta de terminar julio y agosto, pérdidas de ocupación «de hasta un 80 por ciento», apunta el propietario de un hotel en Caboalles de Abajo. No obstante, no todos los establecimientos están sufriendo las misma suerte. «Reconozco que asistimos a un descenso, pero en nuestro caso no me atrevería a estimar más de un 30 por ciento de reducción», resalta la propietaria de una posada rural en tierras babianas. Las diferencias entre los distintos meses del año son, sin embargo, significativas y «aunque a nivel global el declive es acusado, en verano la situación no es tan alarmante», comenta Rodrigo. El periodo de frío parece consagrarse, por tanto, como el peor parado en el turismo rural de la provincia. «Siempre baja el negocio, pero si el año pasado ocupamos tres fines de semana sólo en febrero, éste sólo llenamos uno desde enero hasta el comienzo de Semana Santa», corrobora Rodrigo. Causas «variadas» Los factores que explican este retroceso son muy diversos, según explican los hosteleros. «La crisis económica está ahí, pero la realidad es que las costas se llenan, luego quizás habría que hablar más de una reducción de la demanda», afirman fuentes del sector. David Rodrigo, como entendedor de la zona de Picos achaca en mayor medida problemas de promoción y ayudas. «Los establecimientos de Asturias y Cantabria también tienen problemas, pero nada comparable con el caso de León», manifiesta este hostelero, quien sostiene que «nuestra provincia carece de mucho impulso por parte de las administraciones locales y autonómicas». Los hospederos no se callan a la hora de culpar a las instituciones de muchos de los problemas. «El Patronato de Turismo de Castilla y León hace lo que puede, que tampoco es mucho», se lamenta otro propietario de un hotel rural en la zona norte de la provincia, quien no duda en culpar en gran medida a la Junta de Castilla y León. «Crearon una herramienta web de gestión e información que apenas se encuentra en los buscadores de Internet y mientras tanto, otras provincias de menor atractivo, como la montaña palentina, tienen más actividad», asevera. ?avier Mateo, propietario de Casa Susarón, en Puebla de Lillo, cree por su parte que el motivo de «tanta indeferencia hacia León» es «porque las instituciones no tienen asumida la gravedad del problema», comenta este hostelero, que apuesta por «promocionar la montaña de León como producto independiente». «Aunque tampoco hay que caer en el fatalismo; nosotros como propietarios tenemos que luchar por nuestros negocios ya que somos los primeros beneficiarios», añade. «Si el año pasado sólo en febrero llenamos tres fines de semana, en éste sólo ocupamos uno desde enero hasta marzo» JOSÉ DAVID RODRIGO.
DIARIO DE LEON.-

domingo, 6 de julio de 2008

RUTA LA ZAMORA

DISTANCIA:7 km( El inicio de la ruta es a 7km de la casa rural)
TIEMPO: 3 horas.

La ruta que se inicia en la Plaza de Sierra Pambley es corta, fácil y con variados atractivos. Se toma el camino que sube sin descanso hasta la ultima casa del barrio de la Corradina: es el único tramo duro del recorrido. A unos 300 m. el camino se bifurca en sentidos opuestos. El ramal que se dirige a la izquierda nos lleva al interior del pinar. Debemos de tomar el otro camino, el que se dirige hacia el este y es conocido como el Camino de Sosas. Al cabo de 400 m. la pendiente se suaviza para llegar ya plana, a la Collada de Sosas. Desde la Collada, a través del bosque tupido de robles, acebos, capudres, avellanos y otras especies, se divisa el valle ganadero y los tres preciosos barrios del pueblo de Sosas de Laciana. En vez de descender ya hacia Sosas, nuestra ruta da un pequeño rodeo para acercarse al Alto de la Zamora. Este paraje tiene un doble interés arqueológico. Por un lado, permite distinguir con facilidad la corona de un castro pre-romano en el que se realizaron excavaciones a mitad del siglo XX. Después de tantos años, el vigoroso monte tapó todas las huellas. Por otro lado, la ruta discurre ahora sobre un tramo empedrado que, en la primera mitad del siglo XX, soportaba los carriles por donde era transportado el carbón extraído de las bocaminas cercanas. Nuestra ruta recorre un tramo del antiguo carril minero, pasando bajo un auténtico túnel vegetal. Seguidamente recupera el camino que desciende a Sosas a través del bosque. Una indicación nos guiará a través de un atajo que lleva a cruzar el río junto a una antigua lechería y un molino hidráulico para cereal.
Un recorrido por Sosas de Laciana permite descubrir construcciones muy interesantes: hórreos, lavaderos, capillas y antiguas casonas blasonadas. También hay un par de buenos establecimientos donde tomar un refrigerio.
Finalmente se emprende el regreso a Villablino, pero ahora a través de un camino plano que discurre por el borde inferior del bosque, siempre bordeando las cuidadas praderas de este hermoso valle de Sosas.