sábado, 19 de junio de 2010

Y SIGUE SIENDO EL REY......

Y YO ESTABA ALLI PARA VERLO, ES UN GENIO...
Joaquín Sabina consiguió reunir ayer a más de siete mil personas en el León Arena para su concierto Días de vinagre y rosas . Con su atuendo ecléctico e inconfundible -”frac, bombín, pantalón vaquero gris y camiseta negra con un signo de interrogación blanco-”, Sabina puso en marcha el recital a los acordes de Tiramisú de limón, a la que siguió Viudita de Clicquot , dos de los temas más conocidos de su último trabajo discográfico, así como Ganas de... Pero en el multitudinario recital tampoco faltaron Medias negras, Ave de paso o Peor para el Sol . Y, por supuesto, no defraudó a los nostálgicos de las ya clásicas Boulevard de los sueños rotos y Llueve sobre mojado . Dicen los entendidos que éste es sin duda el más literario de los trabajos de Sabina. Sin ir más lejos, hay que destacar que una de sus canciones está dedicada al poeta fallecido Ángel González.
Y es que Sabina ofreció espectáculo al más alto nivel: inspirado, profundo, irónico, tierno, intensamente humano. Pero también resultó sobrecogedor comprobar lo numerosa y enardecida que es la legión de fieles seguidores leoneses que casi llenaban la Plaza de Toros -”en la parte baja no cabía un alma-” y escuchar cómo coreaban las canciones de su ídolo sin olvidar una sílaba. Los gritos de «¡maestro!» también resonaron junto a otras exclamaciones de cariño dirigidas a quien es probablemente el cantautor más emblemático, inclasificable, romántico y canalla de la escena española, amén de muy bien conocido allende nuestras fronteras.
Hubo hasta quienes acudieron tocados con bombín demostrando que la cabeza y el corazón son los dominios de Joaquín Sabina.(DIARIO DE LEON 18-6-2010)