La Popular, en Sosas de Laciana, elaboró desde el XIX un apreciado producto

- La lechería se encuentra en un complejo en el que el pueblo disponía de otras instalaciones..
Estas mujeres recuerdan cómo eran aquellos años, donde sacar una alta producción de leche era un trabajo más, tanto en invierno, cuando el ganado está en las cuadras, como en primavera y verano, con las reses en las brañas, cuando debían trasladar la leche desde los montes hasta la lechería: «Teníamos que bajar la leche como fuera; a veces, a lomos de un caballo» destacó Constantina. Respecto al valor que de la leche, señalan que los precios eran altos, aunque dependía de la riqueza de la misma. «La mayoría de los vecinos, vivíamos de este producto».
La Popular sólo recogía leche de los vecinos de Sosas. No quería la leche de ningún otro pueblo porque «eran vacas de raza serrana, eran muy buenas para la producción de leche», explicó María Ángela.
Labor con leche. El trabajo de La Popular, comenzaba con el servicio de los vecinos a su ganadería, ya que éstos ordeñaban las reses dos veces al día, para llevarla hasta la lechería. Una vez allí, se depositaba en un depósito donde se recogía una muestra y se analizaba su riqueza. Tras este paso, se anotaban los litros y la riqueza de la misma, tanto en una libreta que disponían en la lechería, como en la que cada particular tenía, para, posteriormente, abonar la cantidad estipulada. Una vez realizado esto, el líquido pasaba a un calentador y de ahí a la desnatadora, para separar la nata de la leche. Tras coger la nata, los vecinos podían llevarse la leche desnatada, llamada en la zona debura , a sus hogares, para realizar diferentes postres.
Para la realización de la mantequilla, se utilizaba como primer instrumento de trabajo la feridera. Tras este paso, con el malaser o rodillo se extraía la leche de la grasa a través de la caída del agua a dicho elemento, a continuación esta nueva sustancia se introducía en unos paños para que la mantequilla secara y tuviera consistencia. Una vez que se finalizaba con el proceso se llevaba hasta la mantequería de Villager, donde les compraban el producto para ser distribuido por distintos puntos de la geografía española. «Cuando íbamos era dos o tres veces a la semana, dependiendo de la producción que se tuviera, tocaba ir más o menos veces hasta Villager», recordó Constantina.
Ambas mujeres destacan que una de las labores más entrañables de esta lechería fue en la Guerra Civil española, ya que muchas familias venían a recoger la leche desnatada para dársela de comer a sus hijos.
Respecto a los trabajadores de esta lechería, Constantina y María Ángela mencionan que tan sólo había un vecino que recogía la leche y al que el pueblo pagaba por este trabajo. El resto de los vecinos colaboraban en los trabajos comunes de La Popular: «Cuando hacía falta ir a por leña y picarla, los del pueblo íbamos, como una gran familia», señaló María Ángela.
Asimismo, estas mujeres señalan que La Popular se fundó en el siglo XIX y se cerró después del año 1970, creen que fue debido a la llegada de los camiones cisterna, que pasaban a recoger la leche por los domicilios, sin necesidad de que los ganaderos tuvieran que trasladarla a la antigua lechería. «Era menos trabajo. Era más cómodo que llegaran a tu casa y te recogieran la leche», destacó María Ángela.
La recuperación. Respecto a los planes de la junta vecinal de Sosas y la asociación Amigos de Sierra Pambley para recuperar la actividad como atractivo turístico, tanto Constantina como María Ángela señalan que les parece una bonita idea: «Aquí hay mucha historia», señaló María Ángela. Y es que en Sosas, también existen otros elementos comunes donde los vecinos hacían sus trabajos como los lavaderos, donde las mujeres iban a lavar sus prendas de ropa, o los antiguos molinos, donde se podía ir a moler los granos de los cereales para después elaborar algún producto artesanal.(DIARIO DE LEON 14-3-2011)